El FAOT está apunto de comenzar y el pueblo mágico de Álamos se llenará de música por todos sus rincones.

Nueve días para disfrutar artistas de diferentes géneros (desde lo clásico hasta música tradicional) que se presentarán en los escenarios dispuestos en plazas, calles y el palacio municipal.

El tranquilo Álamos se transforma. Por el día, visitantes van y vienen por las callejuelas empedradas apreciando la arquitectura de la ciudad y degustando bocadillos típicos de la región, comprando alguna artesanía o contemplando una exposición de la “Ruta del Arte”.

Por la noche, el panorama se convierte en un transitar de cuerpos en busca de la música, los escenarios se encienden y la magia comienza. Es fácil por un momento perderse, sentir que la música te transporta y de repente estás ahí: bailando junto a nacionales y extranjeros que también disfrutan el momento.

Un festival para todos los sentidos en una ciudad que por si sola irradia magia, escondida en el encanto de la sierra madre occidental.

Pronto les comparto vídeos de esta edición y les dejo unas fotos de ediciones pasadas:

 

FAOT6

Vista de la iglesia desde la casa de la cultura

FAOT5

Bailando salsa

FAOT2

Galería en patio “Ruta del Arte”

FAOT1

Ambientación callejera

FAOT4

Noches de gala

 

 

FAOT 2016 – Festival Alfonso Ortiz Tirado

San Cristobal

San Cristobal

Ha sido poco más de dos meses desde mi ultimo viaje al sureste Mexicano, del cual puedo decir que fue poco el tiempo pero estuvo lleno de diversión y aprendizaje que no esperaba.

comenzaré diciendo que San Cristobal De Las Casas me atrapó por completo. Había escuchado que era un lugar bonito, buen clima, calidez humana y mucho que ver. Y la verdad es que no exageraban en lo absoluto pues esta ciudad tiene tantas cosas para ver, recorrer y conocer que en mis insuficientes dos días no pude apreciar. Pero lo que ví me encanto!

Ya saben que en esto de viajar evitamos a toda costa los gastos innecesarios así que a nuestra llegada, rentamos una habitación en un hotel llamado “las nubes” bastante económico, espacioso y limpio ($250 la noche). Como llegamos ya tarde no quise desaprovechar ningún minuto, así que salimos a recorrer las calles: ¡mucha vida! a pesar de la hora. Las calles concurridas, sonidos, olores, que se mezclan con la arquitectura colonia de las principales avenidas.

Cenamos en un pequeño local donde vendían tacos, huaraches, quesadillas y otras cositas. Muy y cuando digo muy barato, no exagero ($3.00 MNX). Los tacos eran pequeños pero muy ricos, no voy a indagar mucho en la procedencia de su contenido y los ingredientes pero eran riquísimos y comimos demasiados. Y al siguiente día también desayunamos allí y sobrevivimos. Así que mi consejo es que prueben de todo, nunca sabemos si tendremos otra oportunidad para disfrutar los
pequeños placeres de la vida, cierto?

 

Bajo el puente de Nahuibampo, Álamos, Sonora.

¿Quién dijo calor en estas fechas?

 

Muy pocas veces nos detenemos a buscar los sorprendentes lugares que tenemos para hacer turismo en nuestra propia ciudad o pueblo.
Siempre se piensa que los mejores lugares están en alguna playa paradisíaca, lejana y costosa o en un parque acuático donde todo está carísimo.
Pero no siempre tiene que ser así.. A continuación les dejo mi relato de nuestra última excursión a Nahuibampo, Álamos, Sonora lugar por donde corren las aguas del río Mayo, uno de los más importantes ríos del estado de Sonora.

Imagen

El poblado se encuentra aproximadamente a 30 minutos del Pueblo Mágico de Álamos, con dirección a San Bernardo. La carretera no está en su totalidad pavimentada pero fácil pueden transitar autos chicos con total confianza, y si eres más aventurero puedes llegar en motos y cuatrimotos (si te gusta la adrenalina).

Imagen

Una de las cosas que más me gustan en la vida es no tener que gastar tanto dinero para divertirme, por lo que este lugar es predilecto. No te cobran por estar a la orilla del río, ni por estacionamiento, ni por nada de nada! Por lo que basta con llevar algo de comer para después de pasar un buen rato en el agua. Eso sí, asegúrate de no dejar basura regada por doquier.

Si eres más aventurero, también puedes acampar y realiza un poco de senderismo rodeando el cause del río, tomar fotografías, observar aves y disfrutar de la naturaleza en general.

Imagen
Solo como una recomendación, si no eres un buen nadador debes tener cuidado porque de repente te encuentras con partes más profundas que te toman por sorpresa y algunas personas han perdido la vida por falta de sentido común. Si no sabes nadar, no te arriesgues o usa flotador!

Imagen

La mejor temporada para visitar son los meses de abril, mayo y junio; cuando el clima comienza a ser entre cálido y ligeramente caluroso. Pero sin llegar a la temporada de lluvias pues el río crece mucho y las fuertes corrientes pueden ser peligrosas.

Así que ya conoces otro lugar para visitar con poco presupuesto, para la próxima vez que visites el sur de Sonora. Te prometo que no te arrepientes 🙂

Saludos desde la Sierra.

Ya pasó un año de mi intercambio en la UNAM, ¡ tan rápido!
Y cada vez más siento la necesidad de volver y recorrer las calles del centro histórico, Reforma, Narvarte mi colonia, Tepito, Coyoacán y todos los demás lugares que tuve la oportunidad de conocer.

Admito que extraño la comida, los mares de gente, el metro, el buen clima, las mañanas soleadas y las tardes de lluvia.

Caminar sin rumbo admirando las fachadas de los edificios antiguos y deteniéndome de vez en cuando para tomar una fotografía. Tantos gratos recuerdos que espero pronto revivir.

Tomé las fotografías para este vídeo en el Monumento a la Revolución, ese día hubo un Festival del Tambor y las culturas africanas. Muy divertido. El domingo es el día predilecto para asistir porque la entrada al museo es gratis y también puedes subir al mirador (aun que creo por eso si tienes que pagar $25 pesos más o menos), pero vale la pena porque la vista es muy buena.

Pronto subiré algunas fotos y mini relatos de algunos de los lugares por los que anduve mientras viví allí…

Aquellos días en Ciudad de México

Una antigua mina en la sierra

Este es mi primer relato para el blog y me está costando trabajo, pues quiero tener un buen inicio…

Espero que estas cuantas líneas puedan lograr que sientan el lugar como si me hubieran acompañado en el viaje.

El lugar se llama Promontorios, una antigua villa minera que floreció en el siglo XV, tiempo en el que la minería en Sonora y en especial en la Sierra de Álamos era de lo más explotada. Para llegar a este lugar tuvimos que hacer el recorrido en auto, de la carretera Álamos-Navojoa existe una desviación hacía el ejido Tetajiosa. El camino es sinuoso y de terracería pero el lugar vale toda la pena del mundo. Además, la vista mientras te adentras en la Sierra Madre Occidental es de lo más espectacular.

Camino a Promontorios

Camino a Promontorios

Al acercarnos al lugar, nuestro guía (que además es el primo más loco, divertido y aventurero que tengo) dijo que sería mejor seguir el camino a pié, pues ya era poco lo que faltaba por recorrer. Así que tomamos nuestras mochilas con las provisiones que llevábamos y nos pusimos en marcha. Y ¡asjakdjkd! que me di cuenta que no estoy nada cerca de tener condición, pues tras unos 35 minutos de caminata comencé a sentirme cansada. Pero como pude seguí…

Cerros

Cerros

Y después de un rato más comenzamos a ver las primeras ruinas de las casas en las que probablemente vivían las familias de los trabajadores de aquellas minas, paredes gruesas y vigas de madera que después de tantos años aún se mantienen en pie, así como pequeños canales de piedra que servían para abastecer de agua, se encuentran en el camino.

Primeras ruinas de casas

Primeras ruinas de casas

Paramos en un gran árbol (no estuvimos seguros de que tipo era, pero era enorme) para poder comer y reponer fuerzas para seguir, estar a la sombra del gran árbol y sentir el viento fresco fue una de las cosas más reconfortantes de la excursión.

Caminando un poco más se puede apreciar una de las entradas a la mina, que ahora más que nada parece una especie de cueva inundada, motivo por el cuál se dejó de trabajar, pues se cuenta que en aquellos años la mina comenzó a sufrir problemas con el agua que se filtraba hacía los yacimientos de minerales, varios sectores comenzaron a derrumbarse por la tierra mojada y por ese motivo fue que la mina quedó cerrada.

Túnel minero

Túnel minero

Abriéndonos camino entre arbustos y vegetación llegamos a las ruinas de una de las haciendas que en sus años de gloria debió ser majestuosa, pues sus paredes aunque ya viejas y deslavadas dejan entre ver lo imponente y grande que era: de dos pisos, pilares en la entrada, gruesas paredes y enormes vigas y ventanales.

Hacienda

Hacienda

Pero sin duda lo más representativo de esta villa minera, es la chimenea que se utilizaba para fundir los metales. Cientos y cientos de ladrillos apilados para formar la salida de dicho horno. Yo diría que tiene unos 50 metros de altura, pero soy muy mala calculando, así que mejor no aseguro nada, lo que si puedo contar es que es una de las más grandes que aún se conservan en esta zona del Álamos.

Chimenea

Chimenea

Haciendo un segundo descanso, a un lado de la chimenea y después de la buena plática y la convivencia en familia, decidimos iniciar el camino de regreso, pero claro que en todo el recorrido no podían faltar las fotos que con gusto les comparto.

La verdad es que muchas de las veces ni siquiera conocemos  los magníficos lugares que tenemos ¡y tan cerca!, así que la próxima vez que vengan por esta región del Estado de Sonora, les aconsejo que se desvíen y se den un tiempo para recorrer estos paisajes.

 Abrazos.